Twitter Facebook Flickr YouTube

La agricultura de regreso al futuro

radtke_energieinsel_farmfabrik

Cuando era pequeña y rezaba antes de dormir «por si acaso había dios» aprovechaba para pedirle siempre la misma retahíla de cosas. Una de ellas era que ningún niño pasase hambre. Al estudiar en un colegio religioso en el que muchas de mis maestras habían sido misioneras y con frecuencia nos relataban las penurias por las que muchos niños tenían que pasar, yo estaba totalmente convencida de que ese era el mayor problema del mundo, y que por mucho que los adultos me explicasen las causas por las que un niño podía pasar hambre, yo no las entendía. Me hablaban de razones políticas y económicas, y yo pensaba que eso eran cosas impostadas y que estabas obligado a vivir según sus normas, no sabía muy bien por qué. No me parecía muy diferente a esa religión en la que tenía que rezar con palabras no pensadas por mí, en lugar de cómo y cuándo yo lo necesitase. Cosas de niños.

En mi casa había un libro grande, de tapa dura y lomo negro llamado FUTURO, escrito así en mayúsculas y en blanco. En ese libro decían que aunque llegásemos a triplicar la población mundial, en el futuro se resolvería el problema de la escasez de alimentos y con ello el hambre. Es un libro editado en 1975. En las primeras páginas resolvían de un plumazo ese problema, y no sólo eso, sino que la agricultura que se practicaba, tan poco ecológica –según el autor del libro- por invasiva, también cambiaría, y empezaríamos a sintetizar alimentos como la leche o las patatas en los laboratorios. Pues bien, ya estamos en el futuro, en 2015, y sí, producimos alimentos como para poder alimentar a todo el mundo. No de forma poco invasiva, y de hecho a veces parece que se quiere volver al pasado con eso que muchas veces mal llamamos «agricultura ecológica». Aun así, pese a la abundancia, sigue habiendo hambre.

El verdadero problema del futuro que plantea este libro de 1975 es la propia agricultura, esa que según el autor nos destroza el paisaje, pero a la que nos hemos acostumbrado tanto que, por ser mayoritariamente de color verde, nos parece que pertenece al mundo de lo natural, de lo ajeno al hombre, algo incluso ecológico.

radtke_mondfarm

Os dejo con unos fragmentos escogidos de este libro llamado FUTURO con el objeto de reflexionar acerca de qué nos parecía la agricultura ecológica del futuro y la comparemos con lo que tenemos ahora, en el futuro de verdad:

«Con la agricultura trasplantada a la fitofactoría y la ganadería al silo de engorde, la explotación sistemática del mar y los alimentos sintéticos –todo ello a escala mundial- el mundo se pondrá también un traje nuevo: incluso con 15 000 millones de personas, la Tierra tendrá un aspecto mucho más hermoso que el actual. Hasta ahora la producción de alimentos tenía lugar precisamente donde el mundo mostraba una belleza más variada. El arado y el rastrillo robaron sin cesar nuevas zonas de la Tierra, borrando multitud de formas naturales sustituidas ahora por el monótono tapiz cuadriculado de sembradíos que no se pueden pisar. Los nuevos métodos de producción industrial de alimentos presentan por primera vez un modo de no destruir más e incluso, tal vez, de revirginizar ese paisaje prostituido por los estómagos. Porque acabarán a la corta o a la larga con la drástica reducción de esta agricultura actual que nos despoja de la naturaleza. (…)

Aun suponiendo que en sesenta o setenta años haya tres veces más humanos que hoy día, como obtendrán ya tres cuartas partes de su alimentación de las nuevas fábricas y solo una cuarta parte de una agricultura convencional (pero con una duplicación de su rendimiento), podríamos devolver de todas maneras el 60% de la tierra bajo cultivo a su prístino origen. (…)

Dotar a estas zonas recuperables de una naturaleza riquísima en belleza y colorido constituiría la grande y fascinadora misión de los ecólogos del mañana. Como resultado final nos quedará una naturaleza variada y selvática en la que todo el mundo podrá pasar considerable parte de su vida admirando sus bellezas. Y desaparecerán las huellas de la antigua actividad humana –caminos, carreteras, dehesas, granjas y graneros.

Adornará de nuevo nuestra Tierra una tremenda variedad de plantas y animales, vigilada posiblemente por sensores ocultos en el suelo. Modificada también, no es imposible, por obra de métodos creados por el hombre. Pero de todas maneras en un buscado medio primitivo capaz de devolver al hombre un tesoro casi perdido: la naturaleza».

P.D.:

Bienvenido Marty McFly.

Suerte en tu nuevo futuro, Rebún.

¡Feliz cumpleaños, mamá!

Texto e ilustraciones de Günter Radtke extraídas de Zukunft (Futuro), de Ulrich Schippke, 1975.

    6 comentarios en "La agricultura de regreso al futuro"

    • Marisa Castiñeira says

      Me gusta mucho que creas en el ser humano y en la tecnología para salvar el futuro!
      (tu madre estaré más que orgullosa)

      • Deborah García Bello says

        Si el avance científico no me pareciese lo más beneficioso para la humanidad y para el medio ambiente, no lo defendería con tanta vehemencia.
        (Mi madre está orgullosa de mí, pero yo de ella todavía más)
        Un abrazo, Marisa.

    • rebún says

      Qué bonito esto de que se acuerden de uno. Y más si hay comida de por medio! 😛
      Muchas gracias Debo!!

      • Deborah García Bello says

        Las que tú tienes 😉

    • Maximiliano says

      Wow, me dejo verdaderamente flotando en un mar de dudas esta pequeña historia.
      Estamos todos al tanto de como el Amazonas, Madagascar y cuantos tesoros más de la biodiversidad de la tierra están siendo arrasados por nuestro estómagos y nuestro derroche. También estamos al tanto del natural rechazo y desconfianza de aquellos que, según tu libro de 1975 vendrían a ser los salvadores del hambre y de la Biosfera arrazada x la agricultura. Me refiero a los alimentos transgénicos y las “papas de laboratorio”.

      ¿Estaremos llamando a una futura restricción del aumento de tierras para ser ocupadas por la Agricultura?. ¿Prohibición =solucion?
      ¿Quizá nos veamos obligados (y seguramente lo más logico y mejor, aunque requiere mayor esfuerzo) a tener cada uno nuestra huerta autosustentable? . O al menos en comunidad, para así no seguir arrazando hermosos y virgenes paisajes de la Tierra.

      Y sigue habiendo hambre…

    • Manuel says

      Históricamente, primero destrozamos el garito y luego buscamos soluciones. Sin embargo, nuestra actual capacidad tecnológica sumada a nuestra ambición creo que están cerca de provocar un cataclismo planetario en los próximos siglos.
      Yo si que creo en algo abstracto superponible al concepto Dios, y le rezo muy de vez en cuando pidiendo que no me de nada, ni bueno ni malo, que no me merezca.
      Un abrazo y gracias.

    Trackbacks

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *