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Cómo prevenir el contagio por coronavirus sin comprometer la salud de la piel

Los geles desinfectantes, el lavado frecuente de manos y el uso de guantes de plástico están causando y agravando los problemas cutáneos.

Diariamente recibo decenas de consultas sobre qué productos de higiene son más efectivos contra el coronavirus y a la vez más respetuosos con la piel. Hay dudas sobre si todos los jabones son eficaces, si sirven los geles específicos para pieles sensibilizadas y con patologías como los sin jabón o syndet, si las cremas hidratantes son convenientes, qué ingredientes han demostrado eficacia, etc.

En este artículo he recopilado toda la evidencia científica al respecto para dar respuesta a todas las preguntas sobre prevención contra el contagio de COVID-19 y sobre el cuidado específico que requiere la piel en esta circunstancia extraordinaria.

Existen varias maneras de inactivar el coronavirus usando productos de higiene

Según la Organización Mundial de la Salud, lavarse las manos con jabón o usar gel desinfectante es la medida de protección fundamental contra el coronavirus.

Los jabones y los geles desinfectantes tienen mecanismos de acción diferentes para acabar con virus, bacterias u hongos, por eso los métodos de aplicación y la eficacia dependen de cada caso. Al menos en lo que concierne a la preocupación actual, el coronavirus, ambos son igual efectivos si se usan correctamente y con suficiente frecuencia.

Los virus como el del actual coronavirus o los de la gripe, cuentan con una envoltura vírica. Esta envoltura vírica está formada por una bicapa lipídica, es decir, por una especie de grasa que rodea al virus. Las espículas que se proyectan hacia el exterior del virus como si fuesen púas son glucoproteínas. Esta envoltura vírica es sensible a cambios físicos como humedad y temperatura, y además es sensible a ciertas sustancias que consiguen inactivar al virus a través de mecanismos diferentes. Hay dos mecanismos fundamentales:

  1. Solubilización. Los jabones y demás tensioactivos son capaces de solubilizar al virus. Esto significa que tienen la capacidad de disolver la grasa de la envoltura vírica, con lo que el virus deja de ser viable y es arrastrado por el agua de lavado.
  2. Desnaturalización. La inactivación sucede fundamentalmente por desnaturalización y oxidación proteica. Sustancias como alcoholes y peróxidos presentes en los geles desinfectantes son capaces de inutilizar las proteínas de la envoltura vírica. De esa manera el virus queda inactivado porque es incapaz de penetrar en las células e infectarlas.

Otra medida de higiene que los profesionales utilizan para evitar contagios son los guantes. Con respecto al coronavirus, no hay peligro de infección por contacto cutáneo porque el virus no es capaz de atravesar la piel. Es por eso que la OMS advierte que los guantes no impiden el contagio, ya que si uno se toca la cara ‎mientras los lleva, el virus puede penetrar a través de las mucosas y ‎causar la infección. No obstante, como medida de prevención con respecto a otros patógenos y sustancias tóxicas de diversa naturaleza, los profesionales sanitarios sí usan guantes como medida profiláctica. También son útiles para evitar contagios si la piel de las manos está especialmente erosionada y presenta heridas.

Los guantes causan y agravan problemas cutáneos

Por un lado, los guantes protectores pueden reducir o eliminar la exposición de las manos a sustancias peligrosas y microorganismos patógenos, pero por otro lado pueden causar o empeorar la mayoría de las patologías de la piel: dermatitis, psoriasis, etc…

El uso profesional de guantes de plástico es la causa de la mitad de los casos de eccemas y urticarias persistentes en manos. Una de las razones la encontramos en los diferentes materiales con los que se fabrican los guantes, ya que en ocasiones pueden causar alergias. Por ejemplo, el látex es el material que ofrece una mayor sensibilidad y resistencia, por eso estaría indicado para uso sanitario. Sin embargo, el látex es un material alergénico

Los guantes de nitrilo son una alternativa ideal en caso de alergia al látex. Tienen una alta resistencia a la perforación y además son bastante sensibles. Por eso se usan mucho en el ámbito sanitario.

Otra de las opciones habituales son los guantes de vinilo. Están hechos de cloruro de polivinilo (PVC). Su sensibilidad es baja, pero no producen alergia, son resistentes, muy elásticos y los más económicos del mercado.

Independientemente del material, la razón más importante y que afecta todos es la elevada oclusión a la se somete la piel cuando está enfundada en un guante. Esto se ha evaluado midiendo la pérdida de agua transepidérmica (TEWL) y la conductancia de la piel, lo que nos ofrece datos objetivos sobre los niveles de hidratación antes y después del uso de guantes. El hallazgo principal es un deterioro a corto plazo de la función barrera, medido como un aumento de la TEWL y una pérdida significativa de la hidratación. Incluso varios días después del uso de guantes, los niveles de hidratación normales no se recuperan, por lo que el uso de guantes tiene un efecto negativo acumulativo en la piel de las manos.

Los geles desinfectantes hidroalcohólicos causan y agravan los problemas cutáneos

El gel desinfectante es un producto antiséptico que se usa como alternativa al jabón. Los componentes principales y más habituales son el isopropanol, etanol y propanol en concentraciones comprendidas entre el 60% y el 95%. También existen geles desinfectantes sin alcohol, con cloruro de benzalconio, clorhexidina, peróxido de hidrógeno o triclosán.

Abusar de los geles desinfectantes puede llegar a ser dañino para la piel. Eliminan parte del manto lipídico, por lo que resecan las manos. Por eso es importante que entre los ingredientes encontremos al menos emolientes y humectantes como la glicerina o el pantenol. También por eso es preferible lavarse las manos con jabón de manos, con una formulación más respetuosa con la piel, que usar constantemente gel desinfectante. La evidencia científica indica que los jabones de manos producen mucha menos irritación que los geles hidroalcohólicos. A excepción de algunos jabones con formulaciones agresivas de baja tolerancia.

Sin embargo, a pesar de la creencia popular, los geles desinfectantes no eliminan los microorganismos de la piel que son beneficiosos. La piel los repone inmediatamente. Es decir, un uso normal de geles hidroalcohólicos no consigue alterar el microbioma cutáneo.

Así inactivan al coronavirus los geles desinfectantes hidroalcohólicos

El mecanismo por el cual funcionan los geles desinfectantes hidroalcohólicos es fundamentalmente por la desnaturalización de las proteínas, tanto las de los virus como las de las membranas celulares de las bacterias. El coronavirus que produce la enfermedad COVID-19 es un virus con envoltura. En esa envoltura vírica, además de una capa de lípidos hay unas protuberancias en forma de púas principalmente constituidas por proteínas. Estas proteínas son una suerte de llaves que abren las compuertas de las células humanas que van a infectar. Lo que hacen los alcoholes es desnaturalizar estas proteínas, es decir, dejarlas inutilizadas. De esta manera el virus queda inactivado y es incapaz de infectar.

Frotarse las manos con gel desinfectante durante al menos 30 segundos mata el 99,9% de las bacterias. También es efectivo frente a los hongos y frente a los virus con envoltura como los de la gripe o el actual coronavirus. Sin embargo, no son efectivos frente a otros virus como el de la rabia o los norovirus que producen gastroenteritis.

Los dispensadores de geles desinfectantes, además de en centros de salud, se han colocado en centros educativos y residencias. El resultado es que las infecciones se han reducido entre un 40 y un 60%. No obstante, según las autoridades sanitarias, el uso de gel desinfectante se recomienda siempre y cuando no se tengan las manos visiblemente sucias, como complemento a la limpieza con jabón, o cuando no se tenga acceso a agua y jabón. Es decir, la recomendación es lavarse las manos con agua y jabón, y usar gel desinfectante solo de forma complementaria.  

Para desinfectarse las manos correctamente con un gel desinfectante hay que dedicarle entre 20 y 30 segundos. Hay que hacer hincapié entre los dedos, frotándolos y entrelazándolos. Y esperar a que el producto se seque completamente antes de tocar cualquier cosa.

Lavarse las manos con agua y jabón causa y agrava los problemas cutáneos

Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón altera la composición y la estructura del estrato córneo, la capa más externa de la piel, causando inflamación y mayor permeabilidad. En pieles sensibilizadas, el jabón puede causar irritación neurosensorial cutánea (NSI): picazón, prurito, ardor, hormigueo y opresión.  

Por ejemplo, la dermatitis atópica se caracteriza por un estrato córneo comprometido, reducción de ceramidas, aumento de la permeabilidad, reducción del factor de hidratación natural, entre otros. El microbioma, la población de microorganismos que habita en la piel, también se ve alterado, principalmente por el aumento de staphylococcus. Es lo que se conoce como disbiosis. El microbioma es tanto una diana terapéutica como una importante herramienta diagnostica.

Aunque la piel atópica no se encuentre en brote, sí presenta inflamación subclínica, mayor pérdida de agua transepidérmica y mayor tasa de renovación del estrato córneo que las pieles sin atopia. Además, las pieles atópicas muestran una respuesta más intensa a la irritación neurosensorial tras el lavado de manos con productos agresivos o inadecuados.

No todos los jabones son iguales

No todo lo que coloquialmente se le llama jabón es químicamente un jabón. Desde el punto de vista químico un jabón es un carboxilato, es decir, una sal de un ácido graso. Se obtiene por reacción entre un lípido —como un aceite vegetal— y un álcali —generalmente hidróxido sódico o potásico—.

Su naturaleza química le confiere la capacidad de limpiar. Los jabones tienen un extremo hidrofílico, afín al agua, y otro extremo lipofílico, afín a las grasas. Eso hace que sean capaces de encapsular la suciedad de la piel, sobre todo grasa, y solubilizarla fácilmente en el agua.

Los jabones tienen una detergencia muy elevada, es decir, limpian demasiado. Esto significa que los jabones además de arrastrar la suciedad, arrastran parte del manto lipídico dejando la piel desprotegida. Tienen un pH alcalino, mucho más alto que el de la piel. Esto es lo que produce tirantez, sequedad e irritación.  

Los jabones que comercialmente se denominan sin jabón o syndet son jabones que no contienen carboxilatos en su composición. Como agentes de limpieza incluyen otras sustancias también llamadas tensioactivos.

Los tensioactivos son sustancias que rebajan la tensión superficial, haciendo que dos sustancias en principio inmiscibles puedan mezclarse. Esto lo podemos observar si añadimos un tensioactivo en un vaso con agua y aceite y agitamos. Pasaremos de tener dos fases diferenciadas a una mezcla. De esta manera la suciedad que se deposita sobre la piel se vuelve soluble en agua cuando entra en contacto con tensioactivos.  

Hay tensioactivos de diferente naturaleza química:

  • Tensioactivos aniónicos: Su extremo polar, afín al agua, tiene carga negativa. Son muy buenos detergentes, es decir, tienen una potencial limpiador elevado. En esta clasificación encontramos a los jabones, es decir, los carboxilatos. Y a los sulfatos, sulfonatos, fosfatos y fosfonatos, que tienen una detergencia mucho menor.
  • Tensioactivos catiónicos: Tienen el extremo polar con carga positiva. Son peores detergentes pero su capacidad para interaccionar con las membranas lipídicas los convierte en excelentes desinfectantes. La mayoría son compuestos de amonio cuaternarios.
  • Tensioactivos anfóteros: Tienen carga positiva y negativa al mismo tiempo. Presentan baja detergencia y alta tolerancia. Las betaínas, sultaínas y las etilenodiaminas son los más comunes.
  • Tensioactivos no iónicos: No presentan carga y resultan poco agresivos. Su parte polar suele ser un grupo alcohol o éter, como el decil glucósido, polietilenglicol o lauril glucósido.

Los jabones syndet o sin jabón son productos de higiene especialmente formulados para pieles sensibilizadas. Además de tensioactivos de baja detergencia y elevada tolerancia, suelen contar con otros ingredientes emolientes, humectantes y calmantes. Están especialmente indicados para pieles con patologías como atopia, dermatitis, psoriasis, para pacientes oncológicos y para bebés.  

Así inactivan el coronavirus los jabones y tensioactivos

La forma mediante la cual los jabones y tensioactivos acaban con la mayoría de los microorganismos patógenos es la lisis celular. Este mecanismo consiste en la ruptura de la membrana celular de las bacterias, provocando así su muerte. Todas las células están envueltas por una membrana hecha de fosfolípidos en los que se intercalan glucoproteínas. El coronavirus es un virus que tiene una envoltura principalmente compuesta por lípidos y proteínas. Lo que hacen los jabones y los tensioactivos es solubilizar los lípidos e interrumpir las interacciones entre ellos. Puede decirse que los tensioactivos y los jabones disuelven la grasa que envuelve el virus.

Cuando están disueltos en agua, los tensioactivos forman unas estructuras esféricas denominadas micelas que son capaces de encapsular a las grasas. Hacia el interior de la micela tienen afinidad por la grasa, y hacia el exterior tienen afinidad por el agua. Esa es la manera por la cual pueden solubilizar la envoltura grasa y arrastrar el virus con el agua. 

Todos los tensioactivos son capaces de solubilizar la envoltura grasa del virus que causa el COVID-19. Esa es la razón por la que cualquier jabón es eficaz. Incluidos los syndet.

Los jabones syndet o sin jabón, el compromiso perfecto entre efectividad contra el coronavirus y cuidado de las pieles sensibles

Los jabones syndet o sin jabón son igual de efectivos contra el coronavirus que cualquier otro jabón. El mecanismo de acción contra el virus es el mismo.

Son una respuesta eficaz para mantener la higiene y la seguridad, al mismo tiempo que ayudan a restablecer el estrato córneo y a mantener la hidratación. Previenen y curan las agresiones causadas por el uso de guantes y por el uso frecuente y continuado de geles hidroalcohólicos desinfectantes. Además, son una alternativa idónea a los jabones convencionales.

Para medir la incidencia de patologías frecuentes como la dermatitis atópica existe un sistema de puntuación por gravedad conocido como SCORAD (Scoring Atopic Dermatitis). Este índice junto con la prevalencia de staphylococcus son las formas más objetivas de evaluar las cualidades de un producto dermatológico.

Por ejemplo, el jabón sin jabón Lipikar Syndet AP+ en ensayos clínicos mostró una reducción del SCORAD del 26%, y una reducción de la prevalencia de staphylococcus del 29% en pieles con lesiones, y del 22% en pieles sin lesiones. Tras 14 días de uso, la prevalencia de staphylococcus decayó al 16% y 12% respectivamente. El resultado global es un microbioma cutáneo balanceado, propio de una piel sana.

La razón por la que este producto es tan eficaz reside en la fórmula, una combinación de tensoactivos de baja detergencia y alta tolerancia, junto con varios emolientes, humectantes y calmantes. Los únicos tensioactivos de la fórmula son el sodium laureth sulphate, un tensioactivo aniónico especialmente suave para la piel gracias al enlace tipo éter que presenta la molécula, y la cocobetaína, un tensioactivo anfótero muy suave y de alta tolerancia.

Además cuenta con un cóctel de hidratación formado por manteca de karité, aceite de canola y glicerina que frena la pérdida de agua transdérmica y reestablece el manto lipídico, tanto en pieles sanas como en pieles irritadas.

Otro de los ingredientes fundamentales de la fórmula es la niacinamida. La niacinamida regula la liberación de histaminas, por lo que se reduce el prurito, y modula la producción de interleucinas, lo que reduce la inflamación. Por eso la niacinamida es el ingrediente calmante más eficaz usado en cosmética.

Otro de los ingredientes esenciales de la fórmula tiene que ver con el restablecimiento del microbioma: el aqua posae filiformis. En la lista de ingredientes figura bajo el nombre INCI vitreoscilla ferment. Se trata de un postbiótico.

Los postbióticos son un extracto de biomasa no viable. Es decir, son moléculas excretadas por los microorganismos y los restos de su lisis. El funcionamiento de los postbióticos consiste en una suerte de señales químicas que dan instrucciones a los microorganismos de la piel para que se comporten adecuadamente. El resultado es la reducción de la inflamación, el reequilibrio del microbioma, el fortalecimiento de la barrera cutánea, la reducción de la intensidad de los brotes, tanto en dermatitis como en psoriasis, y un aumento del espaciado temporal entre brotes.

Otro jabón sin jabón que también puede resultar útil para tratar pieles que ya están especialmente fragilizadas e irritadas es el Cicaplast Lavant B5.Como tensioactivos también contiene sodium laureth sulphate y cocobetaína.

En el caso del Cicaplast, el ingrediente que actúa como calmante y reduce la inflamación es la vitamina B5, también conocida como pantenol. Está especialmente indicado para tratar pieles sensibilizadas por el abuso de jabones. Está presente en una concentración del 5%, siendo el ingrediente mayoritario de la fórmula tras el agua, que además es agua termal de La Roche Posay, reconocida por sus propiedades prebióticas y calmantes.

Además, contiene gluconatos de cobre, manganeso y zinc, que configuran un excelente complejo antibacteriano.

Tras el lavado de manos, crema hidratante para mitigar la irritación

Algunas personas tienen dudas acerca de la conveniencia del uso de lociones hidratantes tras el lavado de manos por miedo a que aumente las posibilidades de contagio por COVID-19. Esta preocupación es infundada. Primero porque el coronavirus no penetra a través de la piel, y segundo porque los virus, fuera del huésped, son partículas inertes. Es decir, no se reproducen, ni se alimentan, así que la presencia de cremas o cualquier otro sustrato orgánico no afecta en nada al virus.

De hecho, el uso de cremas hidratantes es otra manera eficaz de prevenir la infección. Según la guía de la OMS para el manejo clínico por infección de coronavirus, las fisuras de la piel se contemplan como posible vía de contagio. Por eso los productos cosméticos que aceleran la recuperación de la piel sirven para reconstruir la barrera protectora que aísla al cuerpo del coronavirus.

Por ejemplo, el Lipikar Baume AP+M está especialmente indicado en pieles con patologías crónicas inflamatorias, como las relacionadas con la disbiosis del microbioma: dermatitis, atopia, psoriasis… Como expliqué en profundidad en este artículo, este producto contiene prebióticos como manosa y agua termal, contiene postbióticos como la vitreoscilla ferment, contiene principios bioactivos como el microresyl, que inhibe la formación de biofilm de staphylococcus propia de estas patologías, inactiva la respuesta inflamatoria y los receptores de prurito, y regula la hidratación.

Además, el Lipikar Baume AP+M contiene emolientes e hidratantes como la manteca de karité, el aceite de canola y la glicerina, y calmantes como la niacinamida. Es el complemento perfecto tras el lavado de manos con Lipikar Syndet AP+, ya que un producto potencia las cualidades del otro.  

Otro producto cuyo uso está especialmente indicado para resistir los lavados frecuentes y para pieles que se someten a agresiones constantes, como el uso profesional de guantes, es Cicaplast Manos. Esta crema contiene niacinamida al 5%. A esa concentración actúa como calmante y antiinflamatorio. También contiene una elevada concentración de hidratantes y emolientes como glicerina pura y su estearato, capaces de retener la hidratación y reducir la TEWL, y manteca de karité, que además de calmar, restaura la barrera hidrolipídica.

Se ha medido mediante ensayo clínico que el efecto protector y antifricción del Cicaplast Manos resiste hasta seis lavados. Esto se ha conseguido gracias a la combinación de diferentes dimeticonas y poliacrilatos en la fórmula, haciéndola resistente al mismo tiempo que no se percibe en la piel. No deja residuo graso, por lo que es especialmente útil como tratamiento hidratante profesional.

El Cicaplast Manos es el complemento perfecto tras el lavado con Cicaplast Lavant B5. La razón por la cual es útil usar productos cosméticos de la misma familia es que se en su formulación se ha tenido en cuenta las relaciones de sinergia, es decir, cómo un producto potencia las cualidades del otro. Tanto es así, que el uso de un jabón seguido del tratamiento con su crema hidratante análoga mejora los resultados de eficacia. La razón principal por la que esto sucede es por el efecto sumatorio de ingredientes afines, y porque el producto de limpieza hace que la piel sea más permeable a los ingredientes activos de la crema hidratante.

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  • Declaración de conflicto:

Este artículo ha sido escrito con total libertad.

Formo parte del squad de asesoramiento científico del laboratorio dermatológico La Roche Posay. Esa es la razón por la que se citan como ejemplos de prevención y tratamiento productos desarrollados por este laboratorio.