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La ciencia básica es inútil, afortunadamente

¿Para qué sirve la exploración espacial? ¿Para qué sirve el Guernica? ¿Para qué sirve la poesía? ¿Para qué sirve la ciencia básica?

Resulta tentador responder con un tajante no sirven para nada. Saber que son un fin en sí mismos y estar cómodos con esa respuesta, es toda una proeza intelectual. Sin embargo, quien trata de responder con argumentos utilitaristas, a menudo fracasa.

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Mi charla TEDx

¿Por qué tendría que haber más mujeres en la ciencia?

Más videos como éste en mi canal de Youtube Deborahciencia.

¿Dónde está el límite entre lo lujoso y lo hortera?

Si poseyeses una escultura tan icónica y reconocible como un Balloon dog de Jeff Koons, ¿la mantendrías a resguardo o la exhibirías en el jardín, al alcance de la mirada de cualquiera?

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El Rubius hace un vídeo de química y la lía parda

El último vídeo que el Rubius subió a su canal ha superado los 6 millones de reproducciones en sólo cuatro días. Se trata de la primera entrega de lo que será una serie de vídeos sobre experimentos científicos. Y para experimentos científicos chulos, están las reacciones químicas redox. Eso es lo que hace el Rubius durante todo el vídeo, diferentes versiones de la reacción redox conocida como «pasta de dientes de elefante».

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¡Que se le van las vitaminas! Mi nuevo libro

Una mentira repetida un millón de veces acaba pareciendo una verdad. Y es así como se propagan los mitos, con historias que nos vamos contando unos a otros sin antes confirmar su veracidad.

¿Cuántas veces hemos visto a alguien tomando un zumo de naranja a toda velocidad, nada más exprimirlo, para que no se le fuesen las vitaminas? ¿Quién no tiene un amigo preocupado por las estelas que dejan los aviones al surcar el cielo? ¿A quién no le han recomendado la homeopatía? ¿Y quién no conoce a alguien que busca aditivos tóxicos entre la lista de ingredientes de los alimentos? ¿Os resulta familiar?

Vivimos rodeados de mitos. Algunos son inofensivos y desmentirlos puede resultar incluso entretenido, pero hay otros que pueden arrastrarnos a tomar decisiones pésimas con consecuencias catastróficas. Porque no es lo mismo desechar productos con conservantes que abandonar tratamientos médicos y poner nuestra salud en manos de la anticiencia.

A través de una interesante selección de mitos, en ¡Que se le van las vitaminas! pongo patas arriba las creencias más populares. Además, aprenderás la ciencia necesaria para que ningún otro mito se cruce en tu camino. Recuerda, no hay tantos monstruos ahí fuera y los que hay los podemos ver venir de lejos.

Disponible en tu librería habitual y en internet: Casa del Libro, Amazon, El Corte Inglés, Fnac, etc.

Disponible en cualquier parte del mundo en Amazon.com

Próximamente habrá presentaciones en Barcelona, A Coruña, Madrid… Iré avisando de ello en mis redes sociales (Twitter, Facebook, Instagram…).

Las mujeres poderosas se pintan los labios

Cleopatra se pintaba los labios con rojo rejalgar. En la época victoriana el pintalabios estaba repudiado, representaba la «inmoralidad femenina». Las sufragistas emplearon el pintalabios rojo como símbolo de la emancipación femenina. En la actualidad, pintarse los labios forma parte de una campaña de rechazo a las políticas machistas de Trump, e incluso es el estandarte de una nueva ola del feminismo.

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Mira a cámara para proteger tu intimidad

Nos exhibimos en las redes sociales. Compartimos fotos, vídeos y pensamientos íntimos con total libertad. Al mismo tiempo protegemos nuestras cuentas y nuestros dispositivos con sistemas cada vez más sofisticados, que parecen sacados de películas de ciencia ficción. Decidimos qué es público y qué es privado, con la convicción de que la capacidad de decidir es lo que nos mantiene libres. Subimos fotos de nuestros viajes, vídeos en directo hablando a cámara desde el salón de nuestra casa. Sin embargo, ya podemos desbloquear el teléfono con nuestra huella dactilar y efectuar pagos con nuestro iris. Nuestros dispositivos nos reconocen y, a cambio, custodian nuestra libertad de elección.

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Prohibir los herbicidas con glifosato es anteponer la ideología a la evidencia científica

El glifosato fue sintetizado por primera vez en los años 50. En 1970, el químico John E. Franz, descubrió sus efectos herbicidas. Empezó a comercializarse por la compañía Monsanto en 1974 bajo el nombre de Roundup.

El éxito de Roundup llegó en los años noventa. Se utilizaba en cultivos de plantas genéticamente modificadas inmunes al efecto del glifosato. Esto permitía utilizar intensivamente el herbicida para eliminar las malas hierbas sin afectar al cultivo principal. La patente comercial de Monsanto acabó en el año 2000, con lo que desde entonces el glifosato comenzó a utilizarse libremente en herbicidas genéricos, popularizándose todavía más. Es barato y muy eficaz.

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Puedes presumir de tener la mejor piel del mundo.

Sintetizamos piel con fines médicos y para testar productos cosméticos y farmacológicos. Hasta el siglo XX los injertos se realizaban exclusivamente con piel del propio paciente (autoinjertos) o piel de donantes (aloinjertos). El testado de productos se hacía sólo in vitro o con voluntarios. En los años 80 comenzamos a dar los primeros pasos en la síntesis de piel artificial. Hoy en día tenemos impresoras 3D capaces de fabricar piel humana.

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