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Louise Bourgeois, la mujer que convirtió a su madre en araña

Foto de Jean-François Jaussaud. Louise Bourgeois en su apartamento de Chelsea.

La obra más emblemática de la artista Louise Bourgeois es su monumental escultura en forma de araña. Se titula «Mamá» -no madre, mamá-. La forma, las dimensiones y sobre todo los materiales esconden un significado. Cuando lo descubres no vuelves a mirarla con los mismos ojos.

 

Contaba la artista Louise Bourgeois (1911-2010) que su madre era una mujer compleja y con contradicciones. Por un lado, era su amiga, su protectora, una mujer tierna, inteligente y serena. Por otro lado, era una mujer oscura y sufridora. Su marido, de carácter agresivo, le era infiel, y ella era conocedora y consentidora de esa situación.

Para Bourgeois, la araña simboliza esa dualidad. Por una parte, las arañas son siniestras y aterradoras y, por otra, tal y como decía la artista «Las arañas son presencias amistosas que comen mosquitos. Sabemos que los mosquitos propagan enfermedades, por lo tanto, las arañas son útiles y protectoras, al igual que mi madre».

Ladillo o negrita: «Las arañas son útiles y protectoras, al igual que mi madre».

Además, su madre era la encargada de un negocio familiar de reparación de tapices, así que era una tejedora. También por eso Bourgeois la representa como una araña.

«Maman». Museo Guggenheim de Bilbao.

La escultura «Mamá» «Maman» en francés, que es la denominación que un niño usa para su madre– mide cerca de nueve metros de alto y ocupa diez metros de ancho. Se sostiene sobre ocho afiladas patas, como una construcción mínima que anima a pasar por debajo. Hay que alzar la vista para verla entera, adquirir la perspectiva del niño que mira desde abajo a su madre.

Hay que alzar la vista para verla entera, adquirir la perspectiva del niño que mira desde abajo a su madre.

Bourgeois, después de haber experimentado ella misma la maternidad, trató con los sentimientos ambivalentes que una madre puede tener hacia sus hijos, tan contradictorios como los que un niño puede sentir por su madre. Por eso cuando esta escultura se contempla desde el interior, sientes que esa araña representa las dos caras de la maternidad. Es al mismo tiempo una jaula y un refugio.

Desde el interior sientes que esa araña representa las dos caras de la maternidad. Es al mismo tiempo una jaula y un refugio.

«Mamá» no es una obra única. La primera escultura fue creada en 1999 por Bourgeois como parte de la instalación inaugural de Sala de Turbinas de la Tate Modern de Londres. Este original fue creado en acero y se considera una «prueba de artista», la que sirvió de modelo para crear las siguientes seis ediciones de bronce. La situada en las inmediaciones del Museo Guggenheim de Bilbao es la segunda escultura de bronce de la serie. Las demás están expuestas en diferentes lugares y forman parte de diferentes colecciones, como el Mori Art de Tokio, la National Gallery de Canadá, el Leeum Samsung de Seúl, o el Crystal Bridges Museum of American Art de Arkansas.

A veces las obras de arte no son sólo el objeto, sino que la ficha técnica, donde figura el título, la fecha de ejecución y las técnicas y materiales empleados –los que el artista decide que deben figurar– también forma parte de la obra y nos ofrece una interesante información. Los materiales que Bourgeois utilizó para crear «Mamá» significan algo más. La artista utiliza los materiales como símbolos, como lenguaje para comunicarse con el espectador. En «Mamá» Bourgeois utilizó bronce, nitrato de plata, acero inoxidable y mármol.

La artista utiliza los materiales como símbolos, como lenguaje para comunicarse con el espectador.

El bronce es una mezcla de cobre y estaño. Fue la primera aleación artificial de la historia, por eso es el material escultórico de mayor tradición en arte y es significativo que lo escogiese. Como el cobre es un material preciado, también el bronce lo es. Por eso Bourgeois lo utiliza para representar a su madre, porque es un material valioso y que dota de valor.

El segundo material de la lista es el nitrato de plata. Utiliza este material como pátina para recubrir la escultura. El bronce es de color cobrizo, mientras que, al aplicar una pátina de nitrato de plata, parte de esa plata se oxida y se ennegrece, sobre todo en las zonas más hundidas, y la otra mantiene el brillo metálico. El cambio químico que sucede es similar al que ocurre cuando se oxidan las joyas de plata y se oscurecen los recovecos. La pátina genera un efecto de claroscuro. El resultado es una araña que se corresponde con la imagen platónica de una araña.

La pátina genera un efecto de claroscuro. El resultado es una araña que se corresponde con la imagen platónica de una araña.

De nuevo Bourgeois utiliza la plata para representar a su madre, porque la plata también es un material valioso y que dota de valor.

El siguiente material de la lista es el acero inoxidable. El acero es una mezcla de hierro y carbono que se vuelve inoxidable si además contiene cromo. El acero no se ha utilizado demasiado en arte, sino que se trata de un material proletario, por eso en «Mamá» no cumple una función estética, sino estructural.

El último material de la lista es el mármol. El mármol es el material que resulta más difícil de observar y frecuentemente pasa desapercibido. Para verlo debemos situarnos debajo de la escultura y alzar la vista. Dentro de ese abdomen de malla metálica podemos vislumbrar unas piedras ovaladas de mármol.

De todos los materiales utilizados, el mármol es el único que encontramos libre en la naturaleza, que no ha sido manufacturado. El mármol es un material blanco y virginal, por eso Bourgeois lo utiliza para simbolizar a los hijos.

El mármol es un material blanco y virginal. Con él simboliza a sus hijos.

Louise Bourgeois convirtió a su madre en araña, y con ello convirtió a la araña en un icono de la maternidad. Un icono bañado de realidad, una realidad por momentos tan oscura como brillante.

Como decía Rilke «La verdadera patria es la infancia». Louise Bourgeois visita y revuelve sus recuerdos de infancia a través de sus creaciones. Su patria es su madre. Y su madre, su madre de verdad, su mamá, es una araña.

Su patria es su madre.

Este artículo fue publicado originalmente en el cultural «El Observador de la Belleza» de L’Oréal

 

 

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